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Diana Maffia expone en el congreso por el aborto legal

05.06.2018
Las mujeres somos capaces de gestar, de parir, de amamantar, pero esa capacidad no puede transformarse en una obligacion. Tenemos el derecho a una maternidad deseada, no el deber a una maternidad forzada. Se nos obliga a una conducta heroica, y eso no es exigible moralmente.

Este es un debate histórico, donde esperamos que se salde una deuda democrática. Histórico, porque estamos discutiendo el aborto, algo que impacta en la vida de todas las mujeres y porque por primera vez estamos nosotras. Quedo claro que lo que se decide no es si las mujeres deben abortar o no, sino en qué condiciones lo harán, las mujeres abortamos, la cifra es elocuente, el que está ausente es el estado, y sobre eso se debe legislar, el desencuentro entre el estado y las mujeres es lo que se lo que estamos subsanando, y esta legislatura deberá mostrar con su voto, si en ese encuentro nos considera o no, ciudadanas capaces.

La criminalización no ha resultado eficaz para bajar el número, pero si ha resultado eficaz, para amenazar la vida, la salud y la autonomía de todas, las que parimos y las que abortamos.

En 1921 cuando se redactó el artículo que hoy intentamos cambiar, las mujeres éramos consideradas incapaces, pasábamos del dominio del padre al del marido, no votábamos, no legislábamos, no administrábamos nuestros bienes, no ejercíamos profesiones, ni patria potestad sobre nuestros hijos, nuestra palabra no valía nada, ni siquiera podíamos ser testigos en un juicio, en nuestro sistema normativo no fuimos representadas sino sustituidas, no fuimos protegidas sino tuteladas.

Es una paradoja ética la dignidad que se ha insistido en otorgar a un embrión, a un ser en gestación potencialmente humano se nos niega se nos niega desde hace siglos a las mujeres.

Los mismos que hoy argumentan en contra el aborto legal, estuvieron en contra del divorcio vincular, de la educación sexual, del matrimonio igualitario, de la patria potestad compartida, del acceso a la anticoncepción, siempre con argumentos tremendistas que fueron desmentidos por la sociedad.

Los derechos de toda persona en relación a su sexualidad pueden ser reproductivos o no reproductivos, y el estado debe garantizar ambos derechos y ambos planes de vida con políticas adecuadas. Las mujeres somos capaces de gestar, de parir, de amamantar, pero esa capacidad no puede transformarse en una obligación. Tenemos el derecho a una maternidad deseada, no el deber a una maternidad forzada. Se nos obliga a una conducta heroica, y eso no es exigible moralmente. El punto es quien toma la decisión, esta es la cuestión política, porque involucra relaciones de poder, y porque forma parte de la construcción de ciudadanía. En este debate se decide si se reconoce el estatus moral de las mujeres para tomar decisiones autónomas sobre sus propias vidas o continuamos bajo tutela.

La autonomía sobre el cuerpo gestante es un derecho inalienable, por ende, la clandestinización, la criminalización y la muerte por abortos inseguros no deberían ser nunca más una política de estado, lo que se discute si la mujer que aborta debe ir presa o no, y si hacerlo de modo seguro o inseguro debe depender de su estatus económico.

En el link pueden ver el video completo. 

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